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Al vivir en un estado de estrés constante o crónico, esto puede suceder aun estando sentado(a) en tu casa, a partir de la rumia de pensamiento, tu sistema nervioso simpático activa las señales de alarma y activa una secuencia fisiológica que lleva a un aumento del ritmo cardíaco, de la frecuencia y el volumen respiratorio, aumento de sangre en las extremidades y, al tiempo, una disminución de flujo sanguíneo y oxigenación en el cerebro y los demás sistemas del cuerpo.
Un estado de estrés, lleva a que se ralenticen los sistemas: digestivo, inmune, reproductivo, endocrino, urinario, excretor, entre otros. Llevando a una sobre activación del sistema simpático y la ralentización del sistema nervioso parasimpático, esto significa que el proceso de balance, homeostasis y regeneración de tu cuerpo se hace más lento. Tus células se van deteriorando al no tener suficiente oxígeno.
En otras palabras, tu cuerpo se deteriora, tus órganos se deterioran y tu mente está desenfocada. Además, la experiencia emocional de tu vida puede ser bastante caótica.
Por lo tanto, disminuir tu estrés, hacer consciencia de qué manera creas estrés, es vital para tu bienestar y calidad de experiencia de vida.
Desintoxicarte de estrés:
Mejora la salud mental:
El estrés crónico contribuye al desarrollo de trastornos de ansiedad, depresión y otros problemas de salud mental. Reducir el estrés ayuda a mejorar tu estado de ánimo, aumentar la sensación de bienestar y promover una actitud más positiva.
Te permite estar más presente a las bendiciones diarias de la vida, a conectar con tu Ser y a partir de ahí, conectar con el entorno y tus seres queridos.
Reduce la probabilidad de problemas de salud física:
Está comprobado a partir de estudios científicos que el estrés prolongado afecta tu sistema inmunológico, cardiovascular y digestivo, aumentando el riesgo de enfermedades crónicas como la hipertensión, enfermedades cardíacas, diabetes y trastornos digestivos. Al desintoxicarte del estrés, fortaleces tu sistema inmunológico y reduces el riesgo de afecciones médicas asociadas con el estrés crónico.
Mejora del rendimiento y la productividad:
El estrés afecta tu capacidad de concentración, la toma de decisiones, resolver problemas y desempeñarte eficazmente en tus tareas diarias. Al reducir el estrés, puedes mejorar tu enfoque, claridad mental y productividad en el trabajo o en tus actividades cotidianas.
Promueve un sueño reparador:
El estrés interfiere en la calidad del sueño y puede provocar insomnio, dificultades para conciliar el sueño o despertares nocturnos frecuentes. Al desintoxicarte del estrés, puedes mejorar la calidad de tu sueño, descansar adecuadamente y despertarte renovado/a y revitalizado/a cada día. Esto, no sólo aumentará tu productividad, sino tu capacidad de estar presente durante el día.
Ayuda a fomentar las relaciones saludables:
El estrés crónico puede afectar tus relaciones personales y sociales al aumentar la irritabilidad, la impaciencia y la falta de empatía. Al gestionar el estrés de manera efectiva, puedes fortalecer tus relaciones, comunicarte de manera más efectiva y disfrutar de interacciones más armoniosas con los demás.
Desintoxicarte del estrés no sólo beneficia tu bienestar a corto plazo, sino que también contribuye a una vida más plena, equilibrada y saludable a largo plazo.
Incorporar técnicas de manejo del estrés, como la meditación, la respiración consciente y funcional, el ejercicio regular, el tiempo de ocio y la conexión social, puede ayudarte a reducir el estrés y cultivar una mayor sensación de calma y serenidad en tu vida diaria. Reducir el automático de la vida y llevarte a estar presente y en conexión con tus pensamientos y emociones.
Sólo aquello que se observa y reconoce, se puede transformar. Si no se reconoce, no quiere decir que no exista, quiere decir que no estás consciente, pero tu cuerpo sí recibe todo el estrés y la rumia de pensamiento.
¡Regálate la vida que mereces!
Lecturas importantes sobre el estrés:

